Lunes, 18 Noviembre 2019

Microcemento en la cocina

Todo lo que tenés que saber sobre este material. Cómo combinarlo, características, ventajas y cuidados.



Su aspecto sobrio y tosco dota a cualquier estancia de un atractivo toque de modernidad y vanguardia. Ya sea en paredes, suelo o muebles, utilizar microcemento en la cocina es una opción cada vez más seleccionada por estudios de arquitectura y decoradores. El microcemento es el revestimiento continuo de moda tanto por su variedad de colores, como por su resistencia y facilidad de mantenimiento. Es un compuesto químico que usa como base el cemento tradicional para obtener un fino fluido de increíble dureza y gran flexibilidad. Estas dos características hacen del microcemento un producto ideal para ser aplicado en una gran variedad de superficies a modo de revestimiento.

El microcemento no es poroso y su modo de aplicación es continuo, es decir, sin juntas ni cortes por lo que obtenemos una superficie impermeable apta para ser aplicada en paredes y suelos. El color se aplica en masa mediante pigmentos, y podemos elegirlo entre una amplia gama de tonos, si bien los más habituales son los grises. Eso sí, ha de ser instalado por personal cualificado.


El microcemento se usa, sobre todo, como pavimento y revestimiento de paredes. Sin embargo, donde se aprovechan al máximo las características técnicas de este material es en las mesadas de cocina, ya que se consiguen superficies sin juntas, impermeables, con alta resistencia a la abrasión. 

Con el microcemento se logran espacios diáfanos, claros, agradables, amplios y luminosos, a la vez que se armoniza muy bien con materiales nobles como madera, metales y piedra.


Desventaja principal: El principal inconveniente de colocar estos productos en la cocina es que hay mucho ajetreo y en muchas ocasiones se suele caer objetos pesados al suelo o se dan golpes en las paredes con la mesa o las sillas.

A pesar de que los revestimientos de microcemento son muy resistentes, en el caso de que se ocasione algún desperfecto la reparación es compleja, ya que hay que al ser continuo, para que no se note hay que hacerlo en paños grandes y es muy difícil conseguir la misma tonalidad.

En muchas ocasiones se deja con el golpe, también se hace cuando se agrieta un azulejo…



La Clave: Para que tengas una superficie duradera es fundamental que el mantenimiento se haga correctamente.

Utiliza jabón neutro (nunca abrasivos o lejías) diluido en agua y aplicado con fregona, bayeta o similares. Secar siempre el agua residual. La limpieza se completa con la aplicación de una cera acrílica diluida en agua.




Principales características

Sin obras: los revestimientos de microcemento para baños y cocinas no requieren retirar el soporte anterior ya que se puede colocar directamente sobre casi cualquier superficie (cerámica, porcelana, mármol, mosaico, azulejo, etc) exceptuando madera y metal. Esto evita tener que picar y desescombrar que siempre es una molestia y también supone un aumento de costos.



Revestimiento continuo: al contrario que los azulejos, visualmente la superficie instalada en baño o cocina va a ser continua, sin ninguna interrupción de juntas de dilatación o del material.Ver una pared o suelo como si fuese un lienzo infinito le aporta un atractivo inigualable.

Resistente: aguanta a la perfección los golpes, la abrasión y el desgaste. Para esto es fundamental el tipo de microcemento y el sellador utilizado. Asegúrate que los materiales que ponen son de calidad, en caso contrario lo lamentarás.

Impermeable: este material de por si no es impermeable, para ello durante su instalación y en la última capa se aplica un sellador que lo protege del agua y las humedades.

Antideslizante: al igual que cualquier otro material utilizado en suelos y paredes de baños y cocinas, el microcemento es antideslizante en función de la textura que tenga el acabado final.

Cuanto más rugosa sea menos resbalará, por lo tanto, dependiendo dónde se utilice tendrás que tenerlo en cuenta.


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