Lunes, 17 Junio 2019

Cemento alisado y microcemento: características y diferencias

Tanto el cemento alisado como el microcemento son alternativas rápidas, de buen resultado y súper combinables para revestir los ambientes de la casa. Veamos las cualidades y características de cada uno.



Cemento Alisado

- Puede ser llanado, es decir, aplicado con una llana, lo que le da una terminación más rústica que se hace en obra.


- El espesor mínimo recomendado es de 5cm cuando se confecciona directamente sobre la losa o el contrapiso.


- Consta de una losa de cemento gris o blanco fraguada in-situ a la que se le puede aplicar color con ferrites (sobre todo a las de base con cemento blanco). Se le pueden sumar aditivos como endurecedores y plastificantes para un mejor resultado al fragüe y al uso. Las rajaduras se evitan al trabajar paños pequeños de 6m2 aproximadamente.


- Se puede combinar con otros materiales como cerámica, madera, venecitas y calcáreos.


- Para protegerlo se utiliza sellador al agua, cera acrílica o sellador acrílico, que se recomienda para incrementar su durabilidad. Para que su mantenimiento sea más simple pueden encerarse, pulirse y hasta plastificarse.


- Generalmente tienen un curado para que su terminación superficial sea más resistente a la suciedad. Este curado se puede realizar con cera siliconada que le otorga brillo y resistencia; se limpia como los pisos que están plastificados, es decir, con un trapo húmedo.


- Su uso es muy versátil y de alto impacto visual tanto para viviendas o locales comerciales. Es un todoterreno de alta resistencia en depósitos, fábricas o estacionamientos.


- La desventaja al usar ferrites es que su terminación no es perfecta y que el tono que se consigue es limitado y no totalmente uniforme.


Microcemento

- El espesor mínimo es de sólo 2mm, lo que evita levantar pisos existentes o tener que cortar bases de puertas o marcos.


- Su terminación no corre riesgo de fisuras.


- Posee un costo similar al de un piso cerámico.


- Consta de una capa cementicia con color de 1 a 2 mm de espesor.


- Se lo puede considerar casi un material de obra en seco, por la facilidad y rapidez de aplicación que es de hasta 50 m2 por día, sin grandes trastornos ni desorden.


- Puede colocarse como revestimiento de paredes, sobre azulejos o cerámicos, como revoque grueso y fino, mármol, sobre placas de yeso o cartón yeso, hormigón a la vista, y muebles de madera en MDF. También en baños o cocinas como revestimiento de mesadas o bañeras.


- No requiere de juntas de dilatación como el cemento alisado, lo que le da total libertad en el diseño.


- Viene en una gran variedad de colores que son combinables entre sí o con otros materiales, como madera, cerámica y metales (como el acero). Además admite diseños y formas con dibujos e incrustaciones que no permiten otros materiales.


- Su mantenimiento es muy sencillo: se limpia con un trapo húmedo y cera.