Martes, 18 Dic 2018

Pisos de cocina, prestar atención!!!

El piso de tu cocina tiene mucho trabajo por delante y acá te contamos las ventajas y desventajas de cada material.



El piso de tu cocina tiene mucho trabajo por delante. Soportará con estoicismo zapatos llenos de barro, golpes, restos de comida y siempre deberá estar como nuevo. Elegir el material idóneo, tanto para tu casa como para tu estilo de vida, es clave. Te mostramos los materiales disponibles y sus ventajas y desventajas.

Además en este link te dejamos los criterios del arquitecto Gustavo Pelaez de Revista Living: http://www.corralon1demayo.com.ar/noticias/22/que-tener-en-cuenta-para-elegir-el-piso-de-la-cocina.html

PIEDRA
La piedra clásica es un piso muy popular por muchas razones. Algunas de las opciones más comunes son la caliza, el mármol travertino, el granito o la pizarra. Todas ellas tienen una belleza natural y única ya que cada bloque es diferente y las sutiles variaciones de tono añaden profundidad al conjunto.
Cuanto más irregular sea la piedra, más difícil es encajar los bloques. Si elegís un bloque muy rústico con bordes irregulares, las juntas serán más gruesas y se ensuciarán con facilidad. Por otro lado, una superficie mate y pulida transmite una imagen más moderna.

Ventajas: la piedra es un material atemporal y elegante que siempre despierta admiración. Además es sólida, duradera y de fácil mantenimiento. Se puede utilizar con losa radiante y de hecho es un material que funciona bien como conductor del calor.

Desventajas: Las superficies muy irregulares son difíciles de limpiar. La piedra no es muy agradable para andar descalzo y puede resultar incómodo estar de pie durante largos periodos de tiempo sobre este tipo de superficie. Si no contás con calefacción por losa radiante, resulta fría, y además es áspera.

HORMIGÓN PULIDO
Si lo que querés es una imagen de vanguardia, el hormigón es tu opción. Si lo tuyo es un look totalmente industrial, o si sólo querés dar un toque especial a un estilo más sencillo, este tipo de superficie satisfará cualquier expectativa.

Ventajas: es resistente y si se cuida bien durará indefinidamente. De hecho se vuelve más resistente con los años. Tiene muy buenas cualidades térmicas, absorbe el calor durante el día y lo libera durante la noche. Puede colocarse sobre el suelo existente y no es necesario que la superficie esté nivelada. Está disponible en varios colores y es perfecto para un suelo polivalente exterior/interior. Es fácil de limpiar. Además, si tenés calefacción por losa radiante funcionará a la perfección.

Desventajas: el hormigón puede resquebrajarse o agrietarse, aunque no es fácil ni habitual. No es un material flexible y hay que tener cuidado con los platos y con los niños. Tampoco es muy agradable para estar mucho tiempo descalzo. Puede resultar resbaladizo pero un sellador mate es una buena solución para ese problema. Si se resquebraja o se agrieta, se puede arreglar aunque se verá la marca y será imposible devolverle su aspecto original.

PORCELANATO
Si la expresión “no necesita mantenimiento” es música para tus oídos, el porcelanato es perfecto para tu cocina. No necesita sellado y es muy resistente.

Ventajas: la porcelana es higiénica, difícil de rayar o resquebrajar y puede limpiarse con prácticamente cualquier producto. La calefacción por radiadores funciona perfectamente con este material. Las baldosas suelen tener un tamaño uniforme y no necesitan juntas anchas, con lo que evitan que se acumule suciedad. Los ultimos desarrollos imitan a la madera y los mosaicos calcareos.

Desventajas: Suelen ser más caros que los cerámicos y no se pueden arreglar, en el caso poco probable de que se resquebrajen. No son cómodos para estar de pie y son fríos si no dispones de calefacción por losa radiante.

CERÁMICOS
Los cerámicos suelen estar hechos de arcilla y cuentan con una capa de esmalte. Están disponibles en una amplia gama de formas, tamaños, texturas y colores e incluso imitan otros materiales como la madera.

Ventajas: los cerámicos son más baratos que el porcelanato además de higiénicos y fáciles de limpiar. También son adecuados para la losa radiante.

Desventajas: no son tan resistentes como los porcelanatos, así que es fundamental colocarlos sobre una superficie sólida y lisa. Además, las posibles grietas se ven más ya que resaltan más en el esmalte. Son de tacto frío, no son cómodos para andar descalzo.